
El schnauzer no es un terrier
Si hay algo que cualquier amante del schnauzer reconoce a simple vista es la personalidad tan marcada que tiene esta raza. Esa mirada intensa, las cejas espesas y la barba orgullosa hacen que nadie se confunda: un schnauzer siempre parece saber más de la situación que tú.
Un poquito de historia (pero no mucha): esta raza tiene su origen en Alemania, donde protegía los establos, vigilaba mercancías y eliminaba roedores, acompañaba carros y ayudaba en las granjas.
Su pelo duro no estaba pensado para ganar concursos de belleza, sino para protegerse del clima, de los roces y de la dureza del trabajo diario.
El primero de todos fue el schnauzer mediano. Con el tiempo aparecieron el miniatura, más práctico para casas y comercios, y el gigante, criado para tareas más exigentes. Y no hay Schnauzer toy (aunque todos hayamos visto superminiaturas de esta raza… ése será objeto de otro artículo!)
El de la foto ES UN TERRIER (por si se presta a confusión!)
El Schnauzer no es un terrier. Se trata de familias distintas. La primera tiene origen alemán y la segunda proviene de Reino Unido.
La confusión puede provenir por ese aire de chulito de barrio que tienen ambos, por compartir también pelo duro y agradecer el stripping como agua de mayo, por barbas parecidas en algún caso y cejas pobladas. Ambos además cazaban alimañas, pero de forma distinta: El terrier se metía bajo tierra; el schnauzer era más “fino” y las cazaba solo por la superficie.

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